Estudio en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, la carrera de periodismo, desde hace tres años, los estudiantes que cursamos el tercer y el segundo año lo hacemos con una metodología no convencional, el sistema de módulos anuales, cada módulo dura entre seis y siete semanas, de cuatro horas diarias cada uno, oscilan entre siete y nueve módulos en total.
Durante esos tres años, como es lógico, los catedráticos nos han enseñado, guiado, orientado, diría que hasta cantado. Esas canciones a unos gustan y a otros no, como nos cantó en unas de las clases de teorías de la comunicación el licenciado Leonardo Moreira, lo que algunos consideran que es música, para otros es ruido y viceversa.
Digo que cantan, en el sentido de que nos repiten las mismas frases tantas veces que se les ha rallado el disco, esa fracción de disco que repiten y repiten, resulta cansona si lo escuchas a la ligera, de poner atención a las frases repetidas que tienen su razón de ser no pasaría lo que hoy ocurre en la Facultad Ciencias de la Comunicación (FACCO). Ejemplo: el maestro, Lic. Ronald Intriago nos dice: sean rebeldes pero con causa, a unos compañeros se les olvidó la parte de la canción que dice ‘causa’ resultado de aquello, el grupo rebelde LOS TRASTORNADOS, el bagazo de FACCO que promueve el relajo, el alcohol y las drogas.
Cada profesor nos dicta teorías, unas son propias y otras las de los científicos comunicólogos estudiados en las aulas. En las clases de proyecto de investigación del Lic. Carlos Guevara es común escuchar: teoría que no se practica, teoría que no sirve, ésta es la quinta sinfonía de Beethoven, suena bonito y nadie la escucha; no investigamos, no escribimos, no pensamos, no practicamos.
Hay una canción, la más duradera, género protesta, la canta el licenciado Joselías Sánchez Ramos, ésta tiene título, se llama LA REFINERÍA EN MANABÍ, no hay estudiante que haya recibido clases con Joselías (así prefiere que le digan) y no escuchado esta canción. Al principio me parecía ruido, hoy es música para mis oídos, hasta la tarareo. El coro de la canción dice: la refinería en Manabí producirá millones de toneladas por año de partículas de dióxido de azufre, dióxido de carbono, y óxido de nitrógeno, el dióxido de azufre al entrar en contacto con las nubes provoca la lluvia ácida.
El sentido social de la canción del maestro Joselías Sánchez Ramos, es profundo, va dedicada a toda la provincia, nosotros los estudiantes de la FACCO que tenemos el privilegio de escucharlo cantar en vivo debemos de hacer eco del canto y oponernos a la refinería que procesará petróleo pesado en la costas manabitas, de no hacerlo nuestros nietos aullarán el himno de la muerte.
El no escuchar y poner en práctica el canto de los profesores de la FACCO es ir en contra de los principios y responsabilidades de nosotros, los futuros comunicadores sociales. Recordemos el himno que todos los maestros de la facultad entonan, ustedes, los comunicadores, son los conductores de la sociedad, de ustedes depende el desarrollo o el fracaso de la misma.
martes 16 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada